No más Bullying




El día de ayer, subí ésta foto en mi perfil personal, con éste mensaje: 
"Gracias a todos los que en algún momento de sus vidas me dijeron fea e hicieron una serie de bromas sobre mi, soy extrañamente bella por mi constante esmero en ser mejor persona y seguir encaminada en hacer bien las cosas"
Muchos amig@s y familiares comentaron que era muy bonita y punto! Estoy sumamente agradecida por sus comentarios,  sé que me tienen un cariño muy especial, por el simple hecho de haberse dado el tiempo de escribir cosas muy bonitas, realmente gracias, me sacaron una sonrisa y sé que todos ellos son todo lo que me dijeron, porque si tu das amor o lindas palabras, es el reflejo de lo que eres <3
Sin embargo no faltaron los mensajes internos que decían que deje de dar pena.

Mi objetivo, no fue dar pena en absoluto, fue un más bien, me liberé, ya que ayer pase toda la mañana sola en casa e hice catarsis sobre algunos temas del pasado, que a veces vuelven a mi presente, ¿por qué? Por una simple razón: sigo sanando y para eso hay que hablar claro con una misma para cerrar capítulos. Uno de esos capítulos fue el Bullying escolar.

En la primaria tenía muy pocas amigas, a quienes recuerdo con mucho cariño son Vanessa con quien siempre jugaba y salía los fines de semana a jugar, Sofía y Gianisse. De hecho, en mi colegio de primaria, nunca sufrí de éste terrible Bullying, me llevaba muy bien con todas, todas tenían algo muy especial que hasta el día de hoy las recuerdo con mucho cariño y por eso cada vez que veo que logran algo o les sucede algo muy importante en sus vidas, no dudo en compartir su felicidad y brindarles unas bonitas palabras.

Sin embargo, en la secundaria, como todo adolescente tenía problemas en casa, mi refugio fue la música punk rock, inclusive hasta me apegue a la onda emo, pero no porque estuviera desequilibrada, pero en la adolescencia, como su nombre lo dice adolecemos de todo. Y sí, físicamente no era obesa, pero tenía sobrepeso, era gruesa y los chicos siempre fueron crueles, muchos de ellos me pusieron apodos "de moda" como "caradura", alusivo a uno de los personajes de la serie nacional Misterio, que era representado por Aldo Miyashiro. A mis espaldas me decían fea, inclusive recuerdo que uno fue sumamente conchudo, me dijo que nunca me besaría, así le pagaran, lo mire y me reí, ¿acaso él imagino que yo me moría por besarlo o algo parecido? Desesperada no estaba y a esa edad esas cosas de besos, eran muy estúpidas para mi.
Yo quizás no era la más agraciada,no me arreglaba odiaba el maquillaje, tanto que para mis quince años, mi mejor amiga del cole, llamada Maja, fue horas antes a mi casa a cambiarse y convencerme de dejarme maquillar por mi mamá y ya que menciono mi quinceañero, debo contarles algo que casi opaca mi día.  Mi cumpleaños es el 14 de febrero y lo celebré el mismo día, semanas antes, me di el trabajo de llevar las tarjetas de invitación a las casas de mis compañeros y a los que no sabia su dirección, les avisaba por messenger, que era la red social de ese entonces, fue así que un compañero me dijo, pero celebralo otro día,yo me iré con mi flaca a pasear y le dije buenamente pero vengan juntos, será divertido y replicó, ¿tu crees que voy a ir a tu cumpleaños? le respondí en buena onda, si puedes vas! No me dí cuenta de lo irónico que estaba siendo, entonces me dijo, mira mamita si quieres que todos vayamos cambia la fecha, para que podamos ir, porque nadie irá, a nadie le caes, eres fea, gorda y una perdedora. En ese momento mi mamá entro al cuarto y le grite que se fuera, ella me dijo ¿que te pasa?  No sabía explicarme, por dentro sentía vergüenza que mi mamá lea lo  que me estaban escribiendo, aparte ella se había esforzado muchísimo en hacer mi fiesta, no quería que ella se diera cuenta lo mierda que eran conmigo en el colegio, pero no lo pude esconder, me puse a llorar y ella solo me abrazó, me sentó sobre la cama y se fue directo al computador, lo leyó y le escribió diciendo que era mi mamá y que dejara de ser una persona tan desagradable, pero esa persona imagino que era yo quien escribía y siguió siendo grosero, mi mamá me dijo elimina a ese pobre diablo, si se aparece en tu cumpleaños me avisas y lo boto a patadas de la casa, después de eso, hubo un silencio sepulcral, ella me abrazó, pero yo quería hacerme la fuerte así que solo me limpie las lágrimas y sonreí sin mostrar los dientes me sentí protegida, pero de todas maneras me quedo ese absurdo sin sabor. Llegó el día y efectivamente solo asistieron mis amigos más cercanos y unos amigos fuera del colegio, me divertí muchísimo gracias mis amistades y también como soy la última nieta, quería bajar las escaleras con mi abuelito, darle el gusto de bailar el vals y que diera su elegante discurso, como recordaba hizo en el quinceañero de mi hermana. Mi corazón estaba feliz por él y por mi en segundo plano porque me divertí y bailé con mis amigos hasta morir y me di cuenta quienes realmente eran mis amigos, pero el mal rato ya había pasado, luego volvimos a clases después de las vacaciones y las burlas de parte de él continuaron, con cosas como: " Te dije que nadie iría, no le caes a nadie, fea" y yo lo miraba y sólo le decía, piérdete imbécil y seguía escuchando la clase, intentaba ser fuerte, pero la ira sólo se acumulaba. 

Los malos ratos, no terminaron ahí, en la época de la confirmación, un amigo fuera del colegio fue a recogerme para conversar sobre su enamorada, quería que lo ayude a elegir el regalo y esas cosas, pero todos pensaron que era mi enamorado, mientras caminábamos al paradero, el grupo de los idiotas empezó a gritar, ¡Cochino! como puedes andar con ella, ¡Cochino! Nosotros como estábamos conversando y planeando, sólo escuchábamos gritos sin saber que eran para nosotros, al cabo de unos minutos mi amigo me preguntó ¿los conoces? Le dije que sí, me dijo vamos por otro lado, son unos idiotas y fue ahí que escuche bien lo que decían, me sentí mal pero no quedaba de otra que hacerme la tonta. Pero eso no quedó ahí, esa frase se la gritaban a todo aquel que se me acercaba. 

Era una lucha diaria, mi postura se volvió agresiva, tanto así que al finalizar la secundaria, un día se acercó a mi, uno de los idiotas y me pregunto ¿Con quién iras a la fiesta de promoción? No le respondí y seguí de largo, pero siguió balbuceando, no entendí nada de lo que me decía y sólo volteé y le tire una patada en la pierna y le dije: ¡No me jodas mierda, ya cansate! Disculpen mis palabras, pero fue mi reacción.

Y bueno, estas son sólo algunas de las malas experiencias que pase en la secundaria e hicieron de mi autoestima una mierda, a pesar de que yo misma me repetía que era linda y bonita, a veces los demonios volvían y me sentía fea, pero bueno crecí. maduré y fui dejando esas cosas atrás, aunque estar a la defensiva se convirtió en algo innato, siempre estaba alerta dispuesta a mandar a la M, a todo aquel que quisiera molestarme.

Incluso hace unos años atrás, subí de peso y me decía a mi misma, fea, fea y mi novio me escuchó, me dijo para mi eres hermosa, por eso eres mi princesa y le dije cállate! Que estúpida mi respuesta, genero una discusión enorme, en donde él me replicó ¿Acaso no te basta con que yo te vea bonita? Inclusive no solo yo, tu familia. A lo que no me quedó más que aceptar que tenía razón, me abrazó y me dijo si tu no te quieres, no te puedo querer bien, verdad? Y deje de odiarme, me quise más, comi más, sonreí más, tuve más paciencia conmigo misma, me perdoné, pero como dicen, uno perdona pero no olvida y aunque recuerde todo esto, no quiere decir que me vuelva a sentir mal, ya no me afecta.

Entonces ¿Por qué hablar de un tema tan penoso, a estas alturas de mi vida?
¿Por qué hacer catarsis?  ¿ Que de bueno puedes sacar de ésto?

Como lo dije al inicio, me liberé, pero no solo es cuestión de liberarse y contar algo que quizás muchos sospechaban, sino es decir PAREN YA! ya basta de ser personas desagradables, no deben ir por la vida marcandole la vida a los otros por su estupidez o por la falta de criterio de sus padres. Soy madre y no quiero que le suceda lo mismo a mi hijo y a ningún otra persona, por eso siempre engrandezco su carisma, su sencillez, su humildad, pero lo que admiro de él, es su nobleza, no es perfecto, pero sé que si todos los que somos padres, tíos, hermanos de un niño nos ponemos la mano al pecho y nos fijamos como realmente son y nos encargamos de encaminarlos a ser personas de bien, la sociedad sufrirá un cambio sumamente positivo, donde las bromas serán realmente bromas, donde los llantos, solo serán de emoción y las risas ya no serán por burlas, sino de alegría.

Gracias por leerme, si te gusto escríbeme, si te paso lo mismo también escríbeme, intercambiar ideas y situaciones en la vida, nos ayudan mutuamente.